
Ayer a la noche fui a la presentación de Esteban Morgado con motivo de su cumpleaños número 50, sus 30 años con la música y el premio Gardel de Milongueros, su último disco. Hubo sorpresas, invitados especiales y muchas emociones. Pero lo más sobresaleinte, como siempre, fue el virtuosismo técnico y la pasión de este músico world class.