Eso es lo que me ocurrió luego de leer esta nota que La Nación levanta de un cable de ANSA sobre la fiesta inaugural de los Juegos Olímpicos de Beijing. Lejos de dejarme la imagen de un espectáculo improvisado y lleno de errores, el artículo me deja la sensación de que los organizadores estuvieron en todos los detalles y que la fiesta fue casi perfecta. Para sacar sus propias conclusiones pueden hacer click aquí.
¿A vos qué sensación te deja la nota?