
A la hora de analizar la estrategia de comunicación del gobierno se pueden tejer dos hipótesis: 1) hacen oídos sordos a los consejos de sus asesores o 2) están asesorados por el enemigo.
De otro modo, no se puede comprender el discurso de la presidenta anoche en la provincia de Chaco. Hay que ser muy ciego o estar muy mal aconsejado para mantener, luego de la derrota legislativa y la demanda popular de diálogo, la misma postura soberbia que se esgrimió durante largos cuatro meses.
La frase "ya comprenderán" que soltó anoche Cristina Kirchner es de una altanería superlativa y no hace más que mantener un alto nivel de crispación, que bien podría haberse reducido de forma significativa con un discurso más democrático, autocrítico y enfocado a la paz social.



